Padre: Hija mía a que has venido
Lucía: A contar mis penas
Padre: Cuéntame que te acontece
Lucía: Mi corazón no aguanta más
Padre: Que le duele
Lucía: Ver la realidad
Padre: Pero a veces es lo mejor, más vale ahora
y no cuando sea tarde
Lucía: ¿Y por qué a mi padre??
Padre: Dios sólo entrega pruebas a quién las
puede soportar para hacerlas más fuertes
Lucía: Pues no entiendo, yo soy buena
Padre: Él lo sabe, y no importa si nadie más lo ve
Lucía: ¿Cuando acabará?
Padre: Pronto, ten fe
Lucía: Duele mucho....
Padre: Lucía lo único que te puedo decir es que sóló tú
tienes la última palabra y sé que ya la tienes
Lucía: No puedo padre, es que simplemente ya no puedo más
Padre: No te sientas así, ve y disfruta de la vida
Lucía: Haré lo posible padre, y espero que sus palabras
se hagan realidad.